MANUEL RAMOS. UN PASEO FOTOGRÁFICO: ZONA DE LA MERCED

Manuel Ramos se aleja del fotoperiodismo e inicia una ardua labor en la Inspección de Monumentos Coloniales. Desde 1914 se tienen registros minuciosos de los conventos, las iglesias, los nichos, los acueductos en los alrededores del barrio de La Merced uno de los más antiguos y de mayor tradición que habían sobrevivido en la ciudad de México y son declarados monumentos históricos, convirtiéndolos así, en símbolos de la identidad nacional, frente al nuevo enemigo que acecha: la modernidad del siglo XX.


Ramos curiosea sobre las azoteas que cuadriculan la traza interior de las casas habitación y los patios traseros por los rumbos de La Merced. Retrata nichos de las antiguas casas coloniales, abandonadas, semidestruidas, cercenadas, enredadas entre los cables de luz, que vigilan desde lo alto de sus construcciones.